La Palabra de Dios debe ser central en la vida de toda iglesia de Cristo, por cuanto ella es la única regla autoritativa, inerrante y suficiente de fe y práctica. Es por eso que como iglesia procuramos profundizar en el entendimiento de las Escrituras. Nuestro propósito es que a través del estudio de la Palabra tengamos un claro entendimiento de quién es Dios y cómo conocerle, para así gozar de una intimidad con Él cada vez más creciente. Entendemos que la iglesia debe profundizar cada vez más en la comprensión de los principios bíblicos, preceptos, doctrinas e historia redentora, para que pueda vivir en su comunidad una vida que dé gloria a Dios.